Quiero proponer un brindis

Quiero proponer un brindis

Si está sentado, levántese,  sírvase una copa y ponga una canción lenta que le guste. Y brindemos, porque a pesar de la omnipresente crisis, aún hay muchas cosas que celebrar.

Brindemos por los días de calor que están a la vuelta de la esquina,  por las vacaciones que parecen no llegar nunca,  por las escapadas con los amigos, los viajes en coche y los amores de verano.

Brindemos por las victorias. Brindemos aún más fuerte por las derrotas. Por los que se caen, por los que se levantan, por los que sudan la camiseta. Brindemos por los que no tiran la toalla ni siquiera al cesto de la ropa sucia aunque lleven meses usándola.

Brindemos por los niños, que son el futuro y  por los ancianos, que son la sabiduría. Por los cuentos, las anécdotas y por nuestras aventuras dignas de película.

Brindemos por la fiesta que sigue a los exámenes. Por los amigos, que es la familia que uno elige. Por novias, exnovias y por todas esas piedras que nos hacen tropezar. Brindemos por los ángeles de Victoria Secret. Brindemos por imposibles.

Brindemos por el tiempo de descuento. Por las oportunidades y segundas oportunidades. Brindemos por la elegancia, y por quienes  no pierden jamás la compostura. Brindemos porque la primera vez que me engañes, será culpa tuya y porque las siguientes, serán culpa mía.

Brindemos por los silencios de ascensor y más aún por las incómodas conversaciones para intentar evitarlos. Brindemos también por la vecina del quinto que siempre me dice lo mayor que estoy.

Brindemos por el calcetín que se queda por el camino al llevar la ropa sucia a la lavadora. Por los que dudan si tirar o no de la cadena a mitad de la noche por miedo a despertar a alguien. Por cantar las canciones en otros idiomas como nos da la gana. En definitiva por esas tonterías que nos pasan a todos.

Podrán matar al soñador, pero nunca al sueño. Porque el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error y renaceremos de esas cenizas como un ave fénix. Brindemos porque esta vida viene sin instrucciones y porque cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria. Brindemos porque el destino mezcla las cartas y nosotros las jugamos, porque somos amos de nuestro destino, y  capitanes de nuestra alma.

Ahora brindemos por nosotros, que compartimos este momento y brindemos por esto, que acaba de empezar.

Brindemos, porque la vida es otra cosa.

Pero sobre todo, brindemos por las buenas, que las malas ya vendrán.

Atumanera

Anuncios

Deja un comentario (no es necesario introducir el correo electrónico)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s